LA CRIANZA POSITIVA
Actualmente, existen varias corrientes en temas de crianza y educación, como pueden ser la Crianza respetuosa, Crianza con Apego y Disciplina positiva. Ésta última ha tomado auge en la actualidad, porque puede aplicarse tanto en casa como en el aula, y no se trata sólo de respetar a los intereses, necesidades y ritmos del niño, sino también de establecer límites claros con los que el niño está de acuerdo.
¿De qué se trata en sí la disciplina positiva? Se trata de enseñarles valores y normas, en ambientes donde reina el afecto y la comprensión; de corregir conductas inadecuadas que los niños puedan presentar, desde la calma y la reflexión, de trabajar con consecuencia naturales a determinados comportamientos en lugar de castigos, y de reforzar positiva mente aquellas conductas que deseamos que el niño mantenga para mantenerlo motivado.
¿Cómo podemos aplicar entonces la disciplina positiva en el aula?
Usualmente
cuando un niño presenta comportamientos que pueden ser inadecuados, tendemos a
etiquetarlo como el “tremendo”, o por el contrario si es un niño al que le
cuesta terminar las actividad o se distrae con facilidad, tendemos a decir que vago o distraído. Sin saberlo, al colocar
todas estas etiquetas estamos reforzando esos comportamientos. Por eso que es
tan importante dejar las etiquetas a un lado, y enfocarnos en el niño. Si somos
maestros capaces de perdonar, reflexionar, de actuar desde la calma, muy
probablemente nuestros niños también lo serán, porque verán en ti como maestro(a)
una figura de autoridad que no es tan diferente de ellos, que también se
equivoca pero que es capaz de usar el error como oportunidad de aprendizaje y
trabajar en él.
Asegúrate de darels la libertad de resolver sus propios problemas. Si se presenta alguna situación de pelea o confrontación en el aula con algunos de tus chicos, llévalos reflexivamente, a que sean ellos mismos quienes solucionen el problema. Los niños tienen la capacidad de reflexionar acerca de sus actos.
Para finalizar. colócate tú la etiqueta del respeto, no podemos pedirle a un niño que sea respetuoso, si él es irrespetuoso, sea porque no le damos el tiempo suficiente para recrearse, sea porque le regañamos en público y no lo elogiamos nunca.
Asegúrate de darels la libertad de resolver sus propios problemas. Si se presenta alguna situación de pelea o confrontación en el aula con algunos de tus chicos, llévalos reflexivamente, a que sean ellos mismos quienes solucionen el problema. Los niños tienen la capacidad de reflexionar acerca de sus actos.
Para finalizar. colócate tú la etiqueta del respeto, no podemos pedirle a un niño que sea respetuoso, si él es irrespetuoso, sea porque no le damos el tiempo suficiente para recrearse, sea porque le regañamos en público y no lo elogiamos nunca.

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